La gota que colmó el vaso
incrementó también la soledad
en un grano de arena.
Duele tu nombre en los
emailsy dolerá mañana
en las ramas desnudas de los plátanos.
Ahora...
Volaría mi alma
a caminar de noche por las calles,
sus lágrimas al viento,
a la busca de algún Getsemaní
donde rezar a las estrellas altas
para que te me guarden.
Templarían mis dedos mi guitarra
en esta noche anónima
y con notas agraces
tejería acordes nuevos
para cantar tu nombre
que duele en las esquinas virtuales
de mi casa en la Luna.