El blog de María Isabel Redondo.
Cita: de estos aires nunca se preocupa uno desde el valle.
Imagen: una niña sentada en un valle. A su espalda está el mar y, más allá, una montaña azul en cuya cima brilla una estrella.

Imagen:La niña se ha puesto de pie, y ahora mira hacia el mar, la cumbre y la estrella.
Mostrando entradas con la etiqueta Tejedores de sueños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tejedores de sueños. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de abril de 2017

Thalía

Mi amiga Thalía es muy joven. Ama la música y cada día se esfuerza por hacerlo un poco mejor.


Si quieres apoyarla con tu voto, entra en el siguiente enlace:
https://www.ganacontuvoz.com/inicio/listado-canciones/c-8-madrid
Busca Thali
y VOTA.

viernes, 12 de julio de 2013

La primera vez que lloré con una canción

    Papá tenía un juguete nuevo: un radiocassette con flamantes botones metalizados –plata, rojo y azul, mi favorito– y un contador cuyos números blancos corrían lentamente a la par que la cinta magnetofónica. A los niños no nos lo dejaban tocar, pero a través de nuestra madre, que ejercía de operadora, lo aprovechábamos como el que más, disfrutando de la música y los cuentos enlatados...

Puedes seguir leyendo (y hasta comentar, si te apetece) en:
http://www.laprimeravezque.literaturasm.com/?p=358

jueves, 20 de junio de 2013

Rebeca forever


(Ganador I Certamen de Relato Breve ESMATER 2012)


Un escalofrío, que ni la calidez del vestido de novia de su abuela pudo mitigar, sacudió a Amaia cuando Jesús puso en su dedo la alianza: un aro de oro muy sencillo —como ella había pedido— con un pequeño diamante azul. En la parte interior, diametralmente opuesta a la fecha y al nombre de su amado, figuraba la palabra Algiordanza, grabada en caracteres minúsculos.
—Sí: Enrico Algiordanza, el artista italiano que diseñó el anillo —le informaría más tarde su marido, en la playa tropical donde pasaron la luna de miel.
Al regreso, el hogar conyugal le pareció a ella un sueño. Jesús había tenido el buen gusto de retirar cualquier objeto que recordara a su difunta primera esposa. No obstante, según pasaban los días, Amaia se sentía cada vez más como la protagonista de Rebeca. Le resultaba imposible sustraerse a aquella sensación de estar siendo observada, a las corrientes de aire inexplicables que la asaltaban mientras trabajaba en sus cuadros, a solas en la mansión poblada de ecos.
Después vinieron las pesadillas, que apenas remitían con las infusiones relajantes que su marido le preparaba. Probaron a mudarse al ático de la ciudad, pero el entorno no parecía afectar a sus inquietantes sueños.
Un día —llevaban ya ocho meses de casados— buscó, por hacer algo, el apellido del padre del anillo. El primer resultado devuelto por el Google le arrancó un grito que hizo temblar todas las cristaleras: «creación de diamantes a partir de cenizas funerarias de sus seres queridos». Pero tuvo la suficiente presencia de ánimo para preguntarle a Jesús, cuando volvió del despacho:
—¿De qué murió Alicia?
—De exceso de curiosidad —sonrió él, sardónico, mirando de soslayo los restos de la tisana de Amaia, más cargada que de costumbre.
Su tercera esposa tendría un par de pendientes de diamantes.

martes, 28 de mayo de 2013

Una bruja está borrando la ciudad, de Raquel Míguez

Portada de "Una bruja está borrando la ciudad"
 
   ¿Creíamos que las brujas habían desaparecido de la faz de la Tierra? ¡También lo creía Guille!... hasta que, huyendo de los taraos, atravesó la verja del viejo caserón abandonado. Cuando metió su cuerpo por entre los barrotes estaba, sin saberlo, introduciéndose en una gran aventura. Guille tiene ocho años y alma de superhéroe. Sin superfuerza ni ninguna arma secreta salvo su ingenio y su valor, deberá llevar a cabo una arriesgada misión. ¡La ciudad donde vive y las personas que tanto quiere están en juego!
   Una historia estupenda —como todas las de Raquel Míguez— que, una vez empezada, no podemos dejar de leer.
   Puedes leer aquí el primer capítulo. Te enganchará.

miércoles, 3 de abril de 2013

La soledad del alba

«La soledad del alba es el precio de la libertad».

Kerstin Thorvall. Hacia la libertad

martes, 2 de abril de 2013

Adelante es por todas partes

«Voy a revelaros una gran secreto. Una secular astucia de la humanidad. Adelante es por todas partes».

Milan Kundera. Jacques y su amo

sábado, 23 de marzo de 2013

De nieve y de fuego

Publicado en el número 125 de la Revista Digital miNatura: Alquimia.

Portada de la Revista Digital miNatura 125
«Ponme junto a tu corazón como un talismán», le escribí al amado de mi alma en un rapto de inspiración.
Pero él, que, como buen alquimista, es dueño de un espíritu tan práctico como poco poético, lo tomó en su sentido literal y me encerró, tras el conveniente proceso de reducción, en una bola de cristal de nieve, que colgó de su cuello de una cadenita de oro.
—¿Quieres que nieve? —me pregunta todos los días.
—Sí, quiero —le contesto yo.
A veces nievan sobre mí pétalos de flores de almendro o membrillero. Así me acaricia. Pero lo habitual es que mi dulce amor haga caer sencillamente nieve, que no deja de ser, bajo otra forma, agua, uno de sus queridos Cuatro Elementos. Yo estoy a punto de morir de frío de no ser por la pequeña hoguera que arde sin consumirse en el centro de mi hogar-prisión: fuego. El tercer elemento es el aire: un aire de montaña en eterna quietud silenciosa que llena este orbe esférico donde no existe el tiempo.
El cuarto elemento soy yo, pues mi bienamado se tomó la libertad de sustituir la tierra por la vida.
Como no existe el tiempo, tampoco existe la añoranza. Ni el hambre, ni la sed… Sé bien que ningún daño puede sobrevenirme aquí, junto al suave latido del corazón de aquel por quien bebo los vientos.
—Serás joven por siempre; amada por toda la eternidad —me repite una y otra vez en su lengua arcana, que solo ahora estoy empezando a comprender, mientras, como quien saca agua de un pozo, extrae de mí y de mi entorno la energía para convertir el plomo en oro.

miércoles, 30 de enero de 2013

Let it be, segunda entrega de Tom Z. Stone, por J. E. Álamo

Para J. E. Álamo.

Portada de Let it be
Bueno, pues ya he acabado con Tom. Quiero decir… No, no le he pegado un tiro para terminar con su sufrimiento ni nada de eso, sencillamente he llegado a la palabra FIN de Let it be.
Ja, ja. Sospeché de quien estaba previsto, al menos cuando se me acabaron los sospechosos, pero no había sospechado de esa otra persona. Justo lo que comentó aquel hombre: no vemos lo que tenemos delante de las narices.
La novela no me ha decepcionado. Es «más de lo mismo», para bien y para mal. Para bien porque no decae, contraviniendo el dicho popular de que segundas partes nunca fueron buenas. Seguimos en el mundo de Tom, y es tal como lo recordábamos, quizás, como dijiste, un poco más oscuro. Para mal, un poquito, porque, claro, ya ha desaparecido la sorpresa inicial. Por esto, por la sorpresa, y por el humor con el que está escrita, si me obligaran a elegir me quedaría con la primera, pero me quedo con las dos. Que conste que con algún pasaje de esta segunda también me he reído con ganas. La diferencia, que sí que la hay, es precisamente ese tono más oscuro al que te referiste en la presentación. Sigue lo sórdido, como no podía ser de otra manera (es género negro y género zombi), lo peor de cada casa y de cada persona. Quizás haya escenas más brutales, más carne picada…, pero tampoco me atrevo a asegurarlo. Lo que sí es nuevo en esta es ese ambiente de miedo que recuerda a Penitencia, con la que enlaza. No recuerdo muy bien la escena de El Piojoso la noche de marras, pero tengo la impresión, como cuando veo una serie de Tv (ahora mismo se me ocurre como ejemplo Héroes o Perdidos) de que esa escena ya la he visto antes, hace mucho tiempo, desde otro ángulo. Es más novela de miedo.
Todo tu universo se enlaza. Casi no me acuerdo de El Enviado, hace mucho tiempo que la leí, pero seguro que también hay puntos en común. Aparecía El Piojoso, de eso sí estoy segura. Apuesto a que todos los desaguisados espaciotemporales de tus novelas tienen una causa común, sobrenatural. Todo está conectado.
La novela se lee de un tirón. La historia es sólida, no me han saltado lagunas. A veces me perdía un poco en el encadenamiento de los hechos y deducciones, pero esto me sucede con las pelis del cine negro clásico. Los personajes, como siempre, los vemos. Como los grandes maestros, nos los haces ver con cuatro pinceladas. Y el tono y el ambiente, magníficamente conseguidos, como siempre. Muy bien también los diversos registros sociolingüísticos.
Y como siempre, quizás porque el pobre es muy humano —de hecho, más que la gentuza con la que le obliga a mezclarse su trabajo—, nos identificamos emocionalmente con el puto zeta. (¿Ves? El tono más el ambiente nos hacen sumergirnos en el mundo de Tom con absoluta naturalidad, y hasta llegamos a hacer nuestras tus propias expresiones. El otro día, en un correo electrónico, escribí sin despeinarme que al Windows 7 habría que pegarle dos tiros en las rodillas. El amigo que lo recibió debió de alucinar en colores: me dijo: “Estás algo bestia tú” :-) ). Escribes con una naturalidad y una soltura envidiables, y muy bien además.
No sé qué tal le resultará la lectura al que no haya leído Tom Z. Stone.
Gracias por escribirla, Joe. He disfrutado mucho leyéndola. Hasta he pasado «algo de susto», que ya es difícil. (El inicio casi le pone a uno los pelos de punta). Por supuesto, espero esa tercera parte. Una trilogía está bien; el tres, no sé por qué, tiene algo de mágico. No me gustaría una serie de veinte libros, pero una trilogía es algo redondo. Además, tal como nos lo dejas, no sabemos —como no lo saben tampoco los personajes implicados— si ciertas cuestiones para ellos vitales se resolverán en un sentido o en otro y qué les deparará el futuro. Ignoramos si este espaciotiempo paralelo volverá, o tenderá a volver, por alguna tendencia natural a un estado de mínima energía, al cauce original, porque se aprecia que sigue siendo un estado inestable… Así que sí, yo creo que vas a escribir All you need is love, entre otras cosas porque ya la tienes en tu cabeza, y que vas a publicarla para redondear la obra.
Un pequeño apunte al margen: creo que la editorial debería currarse un pelín más el tema de la corrección. (Hay pequeños detalles, como alguna preposición o artículo que falta o alguna tilde que sobra, que a mí, que soy muy tiquismiquis, me tocan un poquillo las narices).

Un abrazo.

Artículos relacionados: Tom Z. Stone.

martes, 22 de enero de 2013

Pequeños ángeles

Publicado en el número 124 de la Revista Digital miNatura: Ángeles y demonios.

Portada de la Revista Digital miNatura 124
Tras haber fichado en el identificador molecular, la pequeña Dox se dirigió a la zona de embarque. Era su primer día de trabajo, y quería hacerlo bien. Su transporte, un nanodiamante perfecto, ya la estaba esperando. Se abrazó a él según establecía el protocolo y dejó que sus «alas» —así llamaba el Instructor a los enlaces— encajaran en los huecos diseñados al efecto. Le sobrevino entonces una sensación de frío que al instante, en cuanto el vínculo se hubo establecido, se transformó en la gozosa intimidad de la fusión de ambas entidades en un todo gestáltico, mayor que la suma de sus partes.
Ninguna de las charlas la había preparado para aquella especie de éxtasis. El cristal era hermoso, diáfano, y constituía una extensión de su propio ser que multiplicaba su eficacia. Podía llegar más lejos, más rápido, y actuar durante más tiempo. Englobada en él, se dejó llevar a velocidad de crucero por el torrente sanguíneo del paciente hasta la zona afectada. Además, el pequeño diamante actuaba como escudo y armadura que impedía que la «espada de fuego» —así la llamaban en el curso de formación— causara más daño del estrictamente necesario.
Y de ese modo pasó la jornada: segando en aquel campo de células malignas hasta que ya no pudo más. La molécula que era Dox había agotado su potencial curativo y ahora se desvanecía lentamente en su caparazón diamantino. Su última visión antes de la negrura fueron el rostro aureolado de luz y las alas de plata del Instructor, a quien acompañaba uno de sus iguales:
—¡Cómo cambian los tiempos, Rafa! —comentó el Instructor mientras dejaba que la luz de su ser inmortal inundara de vida a su maltrecha discípula.
—¡Y que lo digas, Míguel, compañero! Como esto de la miniaturización siga así, al final acabaremos siendo partículas subatómicas. Pero el que manda, manda…
—¡Quién como Dios! ¡Sea por siempre alabado! —exclamó el primero—. Anda, vete a llevarle el parte a Gabi, que enseguida termino de reanimar a esta criatura.

lunes, 21 de enero de 2013

Ganadora del I Certamen de Relato Breve de la Asociación ESMATER


Logotipo de ESMATER

   Reconozco haber fantaseado alguna vez acerca de lo que sentiría cuando ganara, si es que tal cosa llegaba a suceder, mi primer premio literario. Ahora, sobre ciertas pinceladas de orgullo, humildad y satisfacción, puede ese sentimiento de asombro con el que los niños miran el mundo.
   ¡No me lo puedo creer! Pero lo cierto es que tengo en mis manos un diploma que me acredita como Ganadora del I Certamen de Relato Breve de la Asociación ESMATER (Escritores Madrileños de Terror) con mi relato: 


   El acto de entrega tuvo lugar el pasado sábado 19 de enero, en la Fnac del paseo de la Castellana de Madrid, en el marco de la presentación de ESMATER. Allí, entre escritores y amantes del género fantástico, la mayoría muy jóvenes, tuve el honor de recibirlo de manos de mi amigo de letras J. E. Álamo, junto con un lote de libros «terroríficos» y la recomendación de que no los leyera por la noche.

 
   No podía haber empezado mejor este nuevo año.
  Junto a esta dulce alegría, me quedo con los tesoros de la compañía de una buena amiga escritora, la emoción de haber conocido en persona a quien ya tenía la suerte de conocer por correo electrónico, y dos frases de esas llamadas a convertirse en mojones luminosos a lo largo del camino polvoriento: «Escribe. No tengas miedo de escribir». «Porque mola que te lean».

   Muchísimas gracias a ESMATER. También a los amigos del alma, cercanos y lejanos.

jueves, 17 de enero de 2013

Mi microrrelato Nocturno aparecerá en el libro solidario "Cachitos de amor"

   Mi relato titulado Nocturno, que participaba en el II concurso de microrrelatos románticos ACEN, ha sido seleccionado para formar parte del libro solidario Cachitos de amor II.
   El libro saldrá a la venta el próximo 6 de febrero al precio de 12€. En esta ocasión se donarán los beneficios a A.F.A. (Asociación de Familiares de personas con la enfermedad del Alzheimer y otras demencias de Castellón) para que realicen actividades culturales destinadas a las personas mayores.



ACEN
Asociación Cultural de Escritores Noveles de Castellón


miércoles, 26 de diciembre de 2012

Actuación del coro parroquial de San Simón de Rojas en el colegio Ave María (23-12-2012)

   Vengo con más villancicos, pero esta vez son diferentes. Entretejida con este ramillete de voces está la mía. Que los disfrutéis.

martes, 18 de diciembre de 2012

Nos (en)canta la Navidad

El texto que sigue lo compuse para unos pocos íntimos; ahora lo abro al "cibermundo".

Este año os felicito la Navidad con música.

Una música que espero no sea «lo de siempre», pues confío en que al menos uno o dos de los temas de la selección le resulten «nuevos» a cada cual.

Una música que cuenta una historia: la de dos peregrinos que pasan como pueden la jornada quizá más dulce y más amarga de su vida, mientras en su país crece una gran expectación. ¡Algo va a nacer! Y el Silencio, la ternura, el milagro hecho Niño que abraza cielo y tierra, humanidad y divinidad. ¡Los ángeles exultan «Gloria»!, mientras los humildes adoran. Y la Alegría esparce su luz de faro por el mundo adelante, religioso o laico, íntimo o comercial. Ante todo, la Navidad es la fiesta de la gente sencilla, la fiesta del corazón.

Una música que amalgama diferentes espacios y tiempos, que nos lleva de viaje por el mundo, pero también hace presentes ciertos momentos y estados de ánimo de la niñez, así como algunas otras fotografías —los recuerdos— que guardamos de instantes preciosos de nuestra vida.

Una música que nos llena de magia, que hace vibrar el alma en otra onda y nos permite creer que la esperanza es posible.

¡Dejémonos envolver por ella! Y dejemos que la estrella y un arcoíris de sol y nieve brillen para nosotros, en el más hondo nido del corazón.

¡Feliz Navidad con todo mi cariño!


Nos dicen las profecías, Joaquín Díaz (Pulsar sobre el botón "Escuchar", a la izquierda del tema)
Nadal deº Luintra, Berrogüeto
Emmanuel, Blackmore's night
Camina la Virgen, Joaquín Díaz
The first noel, Boney M.
Ding dong merrily on high, Blackmore's night
Id a adorar, Joaquín Díaz´(Pulsar sobre el botón "Escuchar", a la izquierda del tema)

martes, 4 de diciembre de 2012

Ramillete de ausencias

    La vida, a veces, no es sino un ramillete de ausencias.




Lonely Day, por System Of A Down


jueves, 1 de noviembre de 2012

Romance de Novembro

   No pretendo imitar a la autora de un blog amigo, que suele iniciar cada mes con una estupenda propuesta musical, pero este noviembre  «único e irrepetible» bien merece una excepción. Abrámosle la puerta a este mes loco, amarillo y mágico.
 
 
Romance de Novembro, por Luar Na Lubre

lunes, 1 de octubre de 2012

Música para un otoño que comienza (y III)

    No sé si fue en otoño, pero recuerdo cómo, no hace muchos años, un amigo del alma me descubrió a Loreena McKennitt. Su música fue uno de los regalos más preciosos que he recibido en la vida.
    Seleccionar una sola canción de Loreena sería comparable a pretender elegir una sola flor o una única puesta de sol de entre todas las maravillas existentes.


    Sospecho que, tras una larga desconexión prudencial por mi parte, esta tejedora de sueños me va a acompañar también en este otoño que comienza.

    (Dejaremos a Luar Na Lubre para otra estación del año o del alma).

domingo, 30 de septiembre de 2012

Música para un otoño que comienza (II)

      Junto con Enya, me dio calor durante aquel primer otoño el singular Bill Douglas, con sus álbumes Jewel Lake y Cantilena.


La orquídea

Mirad qué precioso regalo me ha hecho mi amiga de letras Isabel Jiménez Romero:

Nadie la esperaba, pero llegó. En ese momento, yo me disponía a salir. Había optado por adornar mi cuello con el colgante de cerámica que mi amiga Mir me regaló. Sonó el timbre, y su sonido sonaba a sorpresa. Corrí por el pasillo… y abrí sin detenerme a preguntar quién era. El mensajero me regaló su sonrisa de regalo de cumpleaños. Yo lo recibí con los ojos de sorpresa. Estampé una firma confirmando su llegada. Y ella entró, como si ya hubiese estado aquí, como si me conociera de siempre. Venía dentro de una caja, envuelta en papel con brillo de estrellas. Llevada por la prisa y la emoción, corté las ataduras y la descubrí: sus pétalos, casi esféricos, casi acorazonados, brillaban de blancura. La acerqué a mi pecho y oí sus latidos. Abrí el sobre de color esperanza y leí su mensaje: ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!... ¡Y CUÍDALA BIEN! Enseguida se me anegaron los ojos y se me dilató el corazón. Entonces, la vi de nuevo; tal y como es ella: grande y niña al mismo tiempo. La paseé por toda la casa, buscando el lugar, la luz adecuada… Al final, la coloqué frente al televisor, como una bailarina que se posara de puntillas. Sus flores se proyectaban y esparcían sobre el infértil cristal devolviéndolo a la primavera. Las demás plantas, recelosas, la extrañaban y admiraban. Y sin que nadie la coronara, se convirtió por derecho propio en reina de la casa. Me quedé observándola, mimándola… y conecté la música. De pronto descubrí el colgante y recordé que me disponía a salir. Añadí en la lista de compras una maceta transparente para las raíces aeróbicas de mi orquídea. La música sonaba en toda la casa. Todas, incluso la palmera que vivía dentro de la bañera, movían sus hojas al viento. Al final, se habían doblegado a su belleza. Yo también. Ahora, el sobre verde asoma en la estantería de las cosas importantes, y la orquídea ha venido a instalarse en la mesa de mi escritorio. Desde hoy, ella me guiará por este valle de letras y de sueños. ¡GRACIAS, AMIGA. GRACIAS, MARÍA ISABEL!

La orquídea, ya instalada

jueves, 27 de septiembre de 2012

Música para un otoño que comienza


              Con esta música empezó mi vida independiente…
            Una de las pocas cintas que me llevé conmigo a mi destierro soñado y ansiado al país de las Tres Islas Azules fue esta Celts de Enya. Ya me había hecho algo de compañía el año anterior, mientras estudiaba; pero, junto a Bill Douglas, me abrazó en esas tardes otoñales en las que el cielo lloraba la temprana ausencia del sol con lágrimas cuyo repiqueteo en los cristales acentuaba mi melancolía.
Fue el año el que Galerías Preciados tomó el tema Boadicea como sintonía para su campaña publicitaria «¿Quién te ha dicho que el otoño es gris?». Recuerdo cómo me emocionó escucharla en el tren, entre los bosques de cuento de hadas cercanos a Guillarei, durante uno de aquellos escasos puentes que me acercaban a casa.
Este otoño, que comienza con lluvia y con frío como cualquier vuelta al cole que se precie, no sé por qué esta melodía parece salirme al encuentro desde cualquier rincón de una ciudad distinta. Aún siento, al escucharla veintiún años después, la humedad, la oscuridad y el frío de aquel primer otoño que viví por mi cuenta para probar mis alas… y algo más, algo que sabe a maravilla, a lugares fantásticos envueltos en la bruma de los sueños. Tardaría aún cierto tiempo en descubrir en su música, en sus versos y en sus leyendas la magia de las Tierras del Norte.
El otoño sabe a lluvia, a viento y a frío, a carteras y material escolar, a jerséis de punto, a castañas y a tarta de manzana… Pero el otoño suena a música de Enya.


jueves, 16 de agosto de 2012

Finalista en el VII Certamen "Poemas sin Rostro"

   Ahora que los nombres reales de los participantes ya han sido desvelados os lo puedo contar: estoy entre los diez finalistas del VII Certamen "Poemas sin Rostro" que convoca la Asociación Canal Literatura. En el siguiente enlace podéis vernos y leernos a todos: http://www.canal-literatura.com/Apoesia7/?page_id=531
   Ahora, a esperar (encantada), y a desearles lo mejor a los compañeros.