El blog de María Isabel Redondo.
Cita: de estos aires nunca se preocupa uno desde el valle.
Imagen: una niña sentada en un valle. A su espalda está el mar y, más allá, una montaña azul en cuya cima brilla una estrella.

Imagen:La niña se ha puesto de pie, y ahora mira hacia el mar, la cumbre y la estrella.

jueves, 10 de marzo de 2016

sábado, 5 de marzo de 2016

Microepístola

    Hace mucho que no sé de ti. ¿Es primavera en tu alma?

viernes, 4 de marzo de 2016

El don de lágrimas

Para Cristina

   Tenía una canción para llorar. Tan hermosa, que hasta el mundo y la luz de la tarde lloraban a la par de la niña. Y las benditas lágrimas la alzaban a una cima secreta sobre los valles donde la niebla duerme.
   Un mal día —deseaba desvelar el misterio—, la separó en capas como si fuera una cebolla y las analizó bajo el microscopio electrónico que le habían echado los Reyes. Se adueñó así de cada compás, de cada corchea, de cada bit de sonido. Y la canción fue suya, y la cantó con toda el ansia y la alegría del alma.
   Ahora, al cribar su tristeza, no encuentra los diamantes de las lágrimas.

martes, 1 de marzo de 2016

Relatividad

El río se está quieto,
es el resto del mundo el que se mueve.

lunes, 18 de enero de 2016

Huida a Egipto

Huida y permanencia de la Sagrada Familia en Egipto: visión de María Valtorta

Paso a paso, hacia adelante,
a Egipto va el emigrante
y no sabe, pobre de él,
qué traba habrá o qué arancel,
pequeña, la canastilla
en que brilla, maravilla,
la bendición de Israel.

Paso a paso, caminante,
pues otros marcharon antes,
pisa camino sagrado.
De María acompañado
y siendo Jesús su bien,
que los dañe no habrá quien
al amparo del Amado.

Casa no tienen allá
ni tuvieron en Belén.
«¿Dónde moras?». Nuestro bien
no tiene suyo un lugar.
Su cabeza reclinar
no puede el hijo del hombre.
Al amparo de su nombre
otros habrán de emigrar.

miércoles, 13 de enero de 2016

Roto el día

Roto el día,
como se me rompió la luna
llena de azogue
cuando era niña.

martes, 15 de diciembre de 2015

Navidad 2015

Iluminación navideña: estrellas de Belén


















Sigue naciendo
en cada corazón esperanzado,
en cada mano llena de ternura,
en el amanecer de una sonrisa,
en el árbol vital de la entereza,
allí donde se ama.
Sigue habitando el mundo
y dejando sus huellas.

¡Feliz Navidad!