Hasta el alma me duele.
Sale huyendo
la alegría del valle.
Me duele cada espiga, cada surco,
cada terrón. Me duele
cada cepa granada del majuelo,
cada metro cuadrado
de mi mapa del mundo.
Me duele la garganta,
estoy cansada y tiemblo.
Menta y miel,
flor de malva,
eucalipto y orégano,
propóleo y equinácea,
mil remedios caseros,
caricias mentoladas
en la espalda y el pecho
y el beso de mi madre
que cura más que el médico.
El blog de María Isabel Redondo.
Cita: de estos aires nunca se preocupa uno desde el valle.
Imagen: una niña sentada en un valle. A su espalda está el mar y, más allá, una montaña azul en cuya cima brilla una estrella.
Cita: de estos aires nunca se preocupa uno desde el valle.
Imagen: una niña sentada en un valle. A su espalda está el mar y, más allá, una montaña azul en cuya cima brilla una estrella.
Imagen:La niña se ha puesto de pie, y ahora mira hacia el mar, la cumbre y la estrella.
viernes, 21 de junio de 2019
miércoles, 19 de junio de 2019
Braille'n Speak
En mi telar antiguo
compongo versos.
Todavía mis manos recuerdan
algún secreto:
viejos acordes que conforman letras
entre mis dedos;
alquimista de encaje de bolillos,
unos y ceros
que aprendí de grumete en el oficio
en otro tiempo,
cuando la lanzadera de la vida
me llevó lejos.
compongo versos.
Todavía mis manos recuerdan
algún secreto:
viejos acordes que conforman letras
entre mis dedos;
alquimista de encaje de bolillos,
unos y ceros
que aprendí de grumete en el oficio
en otro tiempo,
cuando la lanzadera de la vida
me llevó lejos.
viernes, 26 de abril de 2019
Una canción nace llorando
Una canción nace llorando,
como lloran los niños.
Una canción muere cantando,
como mueren los grillos.
como lloran los niños.
Una canción muere cantando,
como mueren los grillos.
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En los alrededores de la Luna
Airear las sábanas
La luz se va en el tren que yo perdí,
con destino a playas vacacionales.
No supo retenerla mi manantial
ni se encontraba a gusto en mi nido,
hoy ocupado por urracas y torcaces.
Lavar mis sábanas, airearlas al mundo;
folios blancos como alas de palomas mensajeras
inscritos con granillos de punto de arroz
capaces de gritar con la blandura de la lana
mi nombre: estoy aquí.
En las vías jubiladas anidan arbustos.
Caminamos sobre fantasmas de raíles
por bulevares y centros de ocio,
añorando un convoy que nos devuelva a casa.
con destino a playas vacacionales.
No supo retenerla mi manantial
ni se encontraba a gusto en mi nido,
hoy ocupado por urracas y torcaces.
Lavar mis sábanas, airearlas al mundo;
folios blancos como alas de palomas mensajeras
inscritos con granillos de punto de arroz
capaces de gritar con la blandura de la lana
mi nombre: estoy aquí.
En las vías jubiladas anidan arbustos.
Caminamos sobre fantasmas de raíles
por bulevares y centros de ocio,
añorando un convoy que nos devuelva a casa.
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En los alrededores de la Luna
miércoles, 24 de abril de 2019
Lluvia y viento
Me cantaba la lluvia una nana,
semejante a esta lluvia que hoy llueve
y me trae el recuerdo de tierras lejanas
y el sabor de la nieve.
Me acunaba otro viento del norte,
como el viento que hoy sopla tan fuerte.
Golpeaba el cristal como un ave marina
para que le abriese.
Me arrullaba en su seno la noche,
pues sabía a mi madre tan lejos.
Me quería enseñar a ser libre y más fuerte,
a no tener miedo.
semejante a esta lluvia que hoy llueve
y me trae el recuerdo de tierras lejanas
y el sabor de la nieve.
Me acunaba otro viento del norte,
como el viento que hoy sopla tan fuerte.
Golpeaba el cristal como un ave marina
para que le abriese.
Me arrullaba en su seno la noche,
pues sabía a mi madre tan lejos.
Me quería enseñar a ser libre y más fuerte,
a no tener miedo.
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En los alrededores de la Luna
martes, 23 de abril de 2019
Acaso, Galende
En el fondo del río cristalino
acaso me recuerden unas piedras
como de caramelo
y tal vez la montaña se acuerde de mi nombre:
de boca de mi padre
lo repitió su eco.
Acaso me recuerde la tormenta
que jugó al escondite con nosotros
disfrazada de invierno;
el nogal, los tejados de pizarra
y el iris en el cielo.
acaso me recuerden unas piedras
como de caramelo
y tal vez la montaña se acuerde de mi nombre:
de boca de mi padre
lo repitió su eco.
Acaso me recuerde la tormenta
que jugó al escondite con nosotros
disfrazada de invierno;
el nogal, los tejados de pizarra
y el iris en el cielo.
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En los alrededores de la Luna
domingo, 21 de abril de 2019
Talismán
Ven, abuela, a traerme una rosa
del patio de los juegos,
que es junio, y tu tesoro lo guardaré en mis manos,
lo llevaré conmigo a la batalla
para que me proteja.
del patio de los juegos,
que es junio, y tu tesoro lo guardaré en mis manos,
lo llevaré conmigo a la batalla
para que me proteja.
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